jueves, octubre 28, 2010

Más solos


Es muy difícil expresar lo que se siente en estas circunstancias. Generacionalmente, para los que oscilamos en torno a la frontera de los treinta años, el kirchnerismo y Néstor Kirchner representaron la posibilidad de ver con nuestros propios ojos que era posible torcer el rumbo que el país seguía desde, probablemente, el fracaso del proyecto alfonsinista.
Crecimos durante el menemismo y siempre tendremos -porque esos años iniciales dejan marca indeleble- algo de esa apatía y ese cinismo en nuestro inconsciente cultural. Nos incorporamos al mercado laboral cuando no existía un mercado laboral. Nuestra educación sentimental se dio entre las ruinas de un país asolado, y así, precarizados, desempleados, descreídos, con la piel curtida malamente, vimos llegar a Kirchner a la presidencia.

No lo conocía nadie. No lo votó nadie. Era el candidato de Duhalde, el que había llegado gracias a la defección de muchos otros: un presidente por descarte. Ayer alguien me decía: "fue lo excepcional en medio de la excepcionalidad". Es verdad. A veces se dan esas cosas. Kirchner corrió a la sociedad por izquierda, pero entendiendo por dónde estaban los huecos y por dónde las demandas sociales de un país destruido podían canalizarse. Eso que se dice tanto ahora, eso que ya suena a lugar común, la "vuelta de la política", implica la decodificación sensible y recia, un poco alocada pero nunca delirante de lo que una sociedad hecha mierda necesitaba en ese momento, aunque no lo supiera, aunque no lo supiera.

Nos hizo, en estos años, más difícil el ejercicio libre de nuestro cinismo generacional, y eso es algo que le vamos a agradecer para siempre. Tuvimos que volver, obligatoriamente, sobre esa certeza grabada a fuego en los 90: "todo es una mierda". Nos sorprendieron estos años reconociéndonos como oficialistas, aunque sea en una reunión para hicharle las pelotas a un interlocutor miserable. Toda una tarea para los que nos criamos en los años donde la política era algo que salía en revistas de la farándula. Kirchner nos sacó la verguenza y nos obligó a repensarnos como ciudadanos.

¿Qué carajo es la Anses? ¿Qué son las retenciones? ¿Qué significan las paritarias? Nosotros crecimos mirando a Chacho y Graciela en el estudio de Hora Clave, repitiendo "corrupción" como santo y seña del mal argentino. Ese era el horizonte videopolítico que configuraba nuestra perspectiva. Menem era un hijo de puta porque se cogía gatos y se hacía una pista en su casa de Anillaco. La pedagogía de Lanata y compañía nos enseñó a buscar el origen de la crisis nacional en las declaraciones juradas. El 2001 voló en mil pedazos todo eso. Kirchner, ese desconocido, que asumió la presidencia con una curita en la frente - y los simbolismos se los dejo a los que creen en esas cosas - reconstruyó desprolijamente y a toda velocidad un escenario nuevo. Empezamos a hablar de otras cosas, nos internamos por los caminos desconocidos del Estado.

Para cerrar, y ahora hablo en singular, siento que con su muerte se cierra un ciclo iniciado en 2001: el arco sentimental y político de mi (nuestra) entrada a la adultez. Es imposible saber cuán hondo es el vacío que deja. Es fácil, por el contrario, tener la certeza de que será muy dificil de llenar.

42 comentarios:

El Rufián dijo...

Mariano: tus palabras reflejan cabalmente mis sentimientos. No podría haberlo dicho mejor.

Anónimo dijo...

Muy bueno. Lo del cinismo es sencillamente una genialidad. Sin dudas es así. Y eso nos hace mejores personas, también sin dudas. Que un tipo haya ayudado a que seamos mejores personas (al menos algunos) es invalorable.

Saludos

Martín dijo...

En dos días cumplo 26 años y pensé exactamente esto último que decís: se acaba la vida de Kirchner y también se acaba mi juventud, comienza mi adultez. Sin considerarme kirchnerista, repleto de dudas, atravesado por ese cinismo y descreímiento absoluto e inconducente que tenemos los nacidos en los 80', defendí a este tipo (su proyecto) en miles de reuniones familiares, de amigos, de trabajo. Nunca lo hubiese imaginado y eso deja algún tipo de huella, seguro. Un abrazo.

G-Fer dijo...

Aplausos de pie, de un cuarentón que se volvió a su casa amargado el día que Niembro anunció los indultos, que militó -y se desencantó rápidamente- a Bordón, creyendo que podía ser quien nos devolviera el peronismo. Y que dos décadas después está llorando la desaparición de quien nos entregó una visión del peronismo muy parecida a la que uno anhelaba.

Anónimo dijo...

brillante
m.

Horacio Gris dijo...

Impecable.

Ando con el mismo sentimiento de fin de ciclo.

saludos

María Eugenia dijo...

Desde que empezó este año que estoy tratando de definir o de encontrar hechos, sujetos, etc. que marquen esta puta entrada a la adultez. Y no paro de relacionarla con lo de 2001. Tenés toda la razón y a nadie se le ocurrió y es lo más cierto. Gracias.

Diego dijo...

No, no, no!!! Todo eso no voló en pedazos. Todo eso es historia. La historia queda, de lo contrario la historia sería siempre borrón y cuenta nueva. ¿Quién fue el que demonizó a Lanata de golpe? ¿Fue con la nueva Ley de radiodifusión que en un artículo de la misma Lanata quedó demonizado? ¿O es que no se puede rescatar las cosas buenas que fue haciendo Kirchner a la vez que marcando los errores, las boludeces e inclusive los curros que cometía, y sí, a los que nos toca ser contemporáneos de los políticos se nos dificulta asumir el tono mítico?
Menem se había hecho una pista en Anillaco, se cogía gatos y alguien le había regalado una Ferrari. Se había afanado hasta las baldosas y el modelo económico tenía todo que ver con eso, todos sabíamos que la corrupción tenía que ver con las privatizaciones de las empresas del estado, ¿vos no? Por lo menos eso hacía resaltar el laburo de aquellos que en su momento combatieron de la manera que se debía combatir al menemismo. Mostrando los resultados de su política, en todo sentido.
De lo contrario, lo único que puede pasar es que tu paladar tolere heladitos Menem, que eso te parezca una pelotudez de ahora en más, total... Qué triste.

florencia minici dijo...

hermoso

Anónimo dijo...

FUERZA CRISTINA , NESTOR ESTA CON VOS Y CON TODOS NOSOTROS QUE TE QUEREMOS Y VAMOS A AYUDAR PARA SEGUIR CON PROYECTO MAS IMPORTANTE QUE TUVO ESTE PAIS DESDE HACE 50 AÑOS, VIVA NESTOR,VIVA CRISTINA.-

María Marta Bruno dijo...

Yo tengo 45... ya casi debería decir 46...

Viví la muerte de Perón (aunque era una nena), viví la dictadura (como tantos, tengo parte de la vida mutilada), viví el regreso a la democracia.

Me desencanté y me desesperé con el Felices Pascuas, discutí a morir que no había tal cosa como el fin de las ideologías. Me puse a la izquierda.

Y un día, el tipo al que yo iba a votar en el ballotage para que no ganara Méndez, descolgó el cuadro de Videla del Colegio Militar. Después llegó la derogación de las leyes de impunidad. Y un día me descubrí a mí misma defendiendo éso y algunas cosas más. Y otro día, me descubrí defendiendo a Cristina por la cuestión de las carteras caras.

Todo este último tiempo he sido más kirchnerista de lo que mi pudor zurdito me permitía.

Y desde ayer lloro como una boluda, porque no sé qué vendrá.

Para mí no es la entrada a la adultez (ya estoy veterana). Pero es la certeza de que hay que cuidar a esta mujer inteligente y corajuda, platense como yo, tripera como yo, Presidenta, como ella sola.

Porque los buitres van a empezar a revolotear mañana, pasado... no se van a tomar mucho tiempo.

Es cíclico, y a éso es a lo que le temo.

Jirafas dijo...

muy bueno marian.
hoy es un día que se dicen muchas boludeces. dejame decir esta: el 27 marcó un antes y un después en mi vida,para siempre. pero ni la más puta idea de qué hacer con eso.
un abrazo grande, fede.

Anónimo dijo...

Excelente post, Mariano. Muy sentido. El más valioso legado de Néstor, comparto. Los que nacimos al calor de la experiencia de 2001 somos también sus hijos. Abrazo.

Mauricio Ocampo dijo...

Ante la muerte de Kirchner y las reacciones reflejadas me fui al blog. Tengo algo que decir como educador http://bit.ly/ch0z6t
Es notable lo que vive la ciudadanía hoy. Hay gente con odios, gente con tristeza, gente con ambiciones, gente con anhelos. De todo.
Leo comentarios. Creo que hay que estar a la altura de la circunstancia. Respeto, murió una persona. Hay gente que sufre por eso.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Vamos, querido.

Vawe dijo...

El penúltimo párrafo es contundente. El kirchnerismo emerge desde una óptica de política nacional farandulizada, no sólo por el menemismo, sino también por la oposición. El paradigma de esta visión acotada, sumamente precaria, fue la campaña de Fernando de la Rúa: palabras más, palabras menos, "finalizar con la fiesta de la pizza, el champán, las Ferrari"...

Por supuesto que existían las privatizaciones, las irregularidades de la ley de convertibilidad, la multiplicación de la deuda externa, el plan Bunge & Born, el pacto de Olivos, etc, pero eran todas cosas subyacentes, tapadas por la brutal indignación que despertaban María Julia en pelotas, la denuncia de París Match (recuerdo a Liliana López Foresi indignada por verse entremezclada con Yuyito, Moria, Graciela Alfano y Xuxa), las comodidades del Tango 01, las pelucas y las avispas.

Kirchner, con sus arrebatos histéricos que lo condujeron a la muerte (#HolaLanata) ayudó a pensar la política y logró sacar a la calle a miles de pelotudos como yo que, menos de una década atrás, gritábamos "que se vayan todos". No creo que sea poco.

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con un par de cosas, pero:

es fácil decir "interlocutor miserable". comprenderás que hay gente no miserable que puede ser tu interlocutor no oficialista. qué pasa ahí?

no me queda del todo claro la idea de que antes éramos cínicos (tengo 30) y ahora no. tenés empleada doméstica? contratás gente? cuánto les pagás? si administrás un departamento de la familia, se lo alquilás a extranjeros? fuiste a ver a los pixies? le comprás comida a los indigentes? todas estas preguntas valen para: cambiaste algo de tu vida, de tus acciones respecto de los otros? si la respuesta es sí, te voy a poner dentro del minoritario 10% que no es cínico.

saludos,

alejandro

Ceci Alemano dijo...

Gran, GRAN texto, sinceramente, y supongo que en buena medida por una cuestión generacional, el que más me llegó de todos los que leí por estos días. Gracias y saludos.

Estrella dijo...

Muy bueno este post. Una punta para abordar el tema. Me lo llevo, gracias!

Nadia_Soy_Yo dijo...

No puedo evitar sentirme identificada con el texto. Gracias por ordenar de una forma comprensible lo que me está pasando y me cuesta poner en palabras.

Abrazo en estos días aquello que me recuerde que el cinismo es una salida cómoda.

Anónimo dijo...

Me parece que se están olvidando, el lugar de los K en la época de Menem, ellos no estaban ajenos a lo que pasaba, creo que fueron seductores con los jóvenes y no quiero pensar que les vuelvan a decir que se vayan "los imberbes"

Ignacio dijo...

No se quién fue que dijo que a la historia le gustan las simetrías. Circularmente veo sus comentarios (y con ellos a ustedes) repetir ese sentimiento de dependencia que genera este gobierno como aquel que generó el gobierno peronista en su momento.
Paternalismo, asignación universal por hijo y subsidios que no llevan a nada.
Pseudoprogresismo barato desde canales oficiales y un clima que genera este adormecimiento letal, este no pensar a gran escala, no querer ver que esos subsidios son una máquina generadora de pobres. Pobres manipulables, pobres "llevables" a cualquier manifestación (o a todas) para gritar, patalear y llorar, mucho llanto.
Yo no lloro. Tampoco le deseé (ni le deseo) la muerte a nadie.
No creo que se pueda construir nada con este tipo de esquema paternalista y oligofrénico de grises temblando bajo la lluvia, si ideas, y con demasiado rencor a cuestas.
Si extraño a alguien que se murió hace poco y que de verdad hizo algo: me enseño a pensar en perspectiva. No creo en los rituales, ni en los funerales pero la muerte de Fogwill nos dejó verdaderamente sólos. Lo que paso durante estas últimas cuarenta y ocho horas fue una masacre necrofílica, un estupor paralizante. Yo me muevo, me sigo moviendo.

Dani Badenes Schaposnik dijo...

Excelente, escribiste lo que quería escribir ayer. Terminé apuntando algo, acá:

http://oficiodeblasfemar.blogspot.com/2010/10/opciones.html

Hugo Biolcati (ex noventista) dijo...

Creo que un ejemplo de lo que decís es por todo lo que leí estos días una resucitación de la BlogKultur, ojalá así sea.

Molina dijo...

grosso

Anónimo dijo...

muy bueno mariano

fideos

M.P. dijo...

Excelente. Se me cayeron las lágrimas.

Anónimo dijo...

no se quien sos pero te felicito por este excelente texto, lo voy a difundir, es exacto en todo, muy pero muy bueno, te felicito
Adela

mariano dijo...

por ahí no estamos tan solos, más allá de estos días tristes.
abrazos

Alejandra dijo...

Tengo 24 años y coincido con vos plenamente. Para mí también se cierra un ciclo y se inaugura otro. En mi caso, decidí que este nuevo ciclo tiene que estar marcado por otro salto hacia adelante, por un nuevo crecimiento exponencial de mi compromiso político, de mi participación militante y de mi vocación social como ciudadana. Creo que en el escenario actual hay sólo otra alternativa, que es el retroceso: volver al tupper junto con los demás integrantes de mi generación que no quisieron o todavía no se animaron a salir. Y no estoy dispuesta a dar ni medio paso atrás, tengo muy presentes las consecuencias devastadoras de la apatía del menemato.
Muchas gracias por tus palabras.
Saludos

Daniela Godoy dijo...

Yo lo voté en el 2003, sabiendo que no era lo mismo que Duhalde. Venía de la frustración de la militancia en el Frente Grande- Frepaso.
Muchos y muchas nos sentíamos tan mal, aislamiento, desorientación, cansancio... Y enseguida demostró este hombre increíble que era posible la coherencia entre el decir y el hacer.
Entonces, ese caudal consciente de lo que ha costado cada intento de transformación verdadero - represión, olvido organizado, desánimo - nos entusiasmamos y recuperamos el orgullo de participar, de militar.
La pérdida es sentida como pocas. Pero él no muere, no se mueren hombres así.
Está vivo en toda esa imparable masa de personas comprometidas que lo celebran por haber irrumpido en sus vidas.
Un abrazo

Alin dijo...

Me sentí muy reflejada con tus palabras.Quizás no estemos tan solos?

Abrazo!

victorgoring dijo...

Escribió, con talento, lo que muchos pensamos y sentimos. Los noventa siguen siendo una etapa poco explorada, creo que por incómoda para muchos. Especialmente a aquellos, que probablemente sin quererlo o sin sentirlo así, fueron beneficiarios del modelo menemista. los niños ricos con tristeza, que a la noche tomaban champagne en la Costanera, y de día marchaban con la FUBA contra la Ley de Educación Superior. Algunos tenemos una cuestión culposa ahí, que recién empezamos aprocesar. El zeitgeist noventista nos galvanizó en cinismo. El creer que todo es mentira. La suspicia como reflejo primario. Siempre recomiendo la lectura de tu post crecer en los noventa, porque ahí, como acá, hay cuestiones que ayudan a entender ese moviento generacional que engarza lo biográfico con la historia. "Mientras las cosas se caían a pedazos, nadie prestaba demasiada atención" B.E.E.
El kirchenrismo atacó las bases de todo eso. Propuso. Implicó fe. Compromiso. Conflicto. Ahora muchos estamos a mitad de camino, inermes sin la caparazón dura del cinismo, expuestos. Ya no somos niños con tristeza, somos hombres con conciencia de lo que puede ser. Ahora mismo, escribo esto y una voz dentro mío me pregunta ¿te parece tanto? ¿estás sin flouxetina? Así estamos. Abrazo

APG dijo...

Qué buena síntesis.

Y al final, Kirchner se fue como vino: con un tajo en la frente.

Saludos,
APG

Trefo dijo...

Este post debería ser la respuesta conjunta de una generación (25/35, ponele) a esta semana.
Saludos,

Dardo Ceballos dijo...

Tengo 32, el mismo miércoles escribí algo muy similar a esto, y veo posts asi "generacionales" por todos lados.
Me duelen más los noventa, y me esperanza el presente.
Hay un vacío dificil de llenar, pero es increible los tantos que eramos pensando así y desconectados, individualizados, menemizados, lobotomizados.
La partida de Néstor sirvió para despertarnos, siento que a partir de ahora "somos más y jalamos más parejo"
Abrazo!

bruja dijo...

antes de leer este post yo pensaba que con este disgusto y tanto llorar en esta semana había envejecido como 10 años de golpe.
esta muerte es una terrible clausura, es cierto, pero tambien parece un mito fundacional. en el aire se respira a la nueva generación de militantes. siento que recuperamos la sintonía fina y es como que hay una vocación de compromiso inédita. hay una milonga fabulosa y todos queremos salir a bailar. apuremos el trago de ginebra, amargo hasta el final, y salgamos a la pista.
un beso

Anónimo dijo...

Acuerdo plenamente con la cuestion generacional, basta ver el Pagina 12 de la decada del noventa, para ver que la critica moral estaba aun en los opositores. Creo que la oposicion a la 125 mostro tambien a los que criticabamos por izquierda los limites de este pais para un proyecto mas radicalizado

Bettina dijo...

mariano, hace días que vengo dándole vueltas a la misma idea, con 28 años, recuerdo mi adolescencia en pleno "esto es una mierda", no había resquicios por donde una propuesta política realista se pudiese colar, lo que peleamos, lo que marchamos, fue siempre en un intento desorientado para poner un freno a lo que se nos venía encima, una ley de educación, la pérdida de los derechos laborales, la demolición de la ESMA, no había, para nosotros, posibilidad de proyecto en clave política. nuestra generación crecio bajo el amparo engañoso de la derrota setentista y la primavera democrática, discurso por cierto, vaciado también de contenido político real, teoría de los dos demonios mediante. el año pasado me encontre por primera vez, votando al oficialismo, defendiendo, esta vez si, un proyecto político. Los que salen hoy al mundo laboral, los que hoy van al secundario, son hijos de otra cosa, tienen al 2001 como referente -lo tengan o no presente, eso no es lo importante- no disocian economía y política, no priman a la primera sobre la segunda, no piensan que el ministro de economía es el único capaz de resolver, ¿qué cosa...? espero, sinceramente, que no seamos imbéciles, que los dejemos hacer,crecer,pensar. Que ni a nosotros, ni a los tantos otros que estan varias generaciones por encima se nos de por pensar que no saben nada, que no vivieron nada y que eso -nuestra experiencia en otros tiempos, en otra realidad- sea la excusa para ningunearlos. Esta bueno no sentirse sola.
besos y gracias
Bettina

Diego Rivero dijo...

Yo tengo 34 años y se que no todos elegimos el camino del cinismo en los 90. Yo, como otros, elegí a los 16 años militar para parar el menemismo, fuimos a marchas federales, militamos contra la LES primero y la LFS despues, fuimos d elos primeros en afiliarnos a la CTA cuando no existia, cortamos calles, hicimos 900 marchas mientras los cinicos nos miraban pasar sentados en los bares fumandose un fasito y riendose de los giles que hacian politica. ¿Donde estaban Nestor y Cristina entonces? No hace falta que yo lo recuerde, todos lo sabemos.
Que bueno es que una generación que pintaba para perdida haya encontrado un liderazgo y se decida por lo politico.
Los poquitos que no sabemos de cinismo, seguimos en la nuestra.
Seguimos siendo alfonsinistas.
Un saludo.

Anónimo dijo...

La politica la devolvio el 19 y 20 de diciembre de 2001. En 2002 el progre NK reprimía a los cacerolazos en Santa Cruz y decía esto http://www.youtube.com/watch?v=Lkq2V9aiFG0

El rol histórico del kirchnerismo fue reinstitucionalizar al país después de la crisis de 2001, regimentando a los trabajadores, cabalgando sobre un “modelo productivo” basado en la desvalorización de la mano de obra asalariada (devaluación, inflación, indec y paritarias truchas mediante). Apoyado hasta el final por la misma burocracia sindical.

Es el Kirchner que en 2007 por ejemplo dice "A mayor rentabilidad empresaria va a haber mayor crecimiento del poder adquisitivo de los trabajadores" ¿Eso no es la teoría del derrame neoliberal, o me equivoco?

La conciencia general forma parte de todo ese proceso histórico, así como aquel 19y20 estuvo marcado por experiencias de luchas previas, lo que generó esa rebelió popular y transformó el futuro posterior, al contrario de experiencias como los saqueos de hambrientos en 1989 ante una población que permanecía muda (y de todas formas, otro presidente que ganaba unas elecciones con un discurso demagogo "de izquierda").

Claro que, en ese proceso, el kirchnerismo (¿hace falta aclarar que la referencia es a una organización política, algo que va más allá de lo que después cada uno vote en base a infinitas diversas apreciaciones?) masificó importantes debates. No los abrió, de ninguna manera, pero indudablemente los extendió, como lógicamente puede hacerse sólo desde tal lugar de poder (y gracias a la prensa adicta por todo el país, incluyendo a Clarín durante la mayor parte del tiempo), y desde esa misma lógica tal extensión estuvo dada en sus propios marcos y a merced de sus intereses de poder particulares.

Ojalá podamos pensar el proceso en su conjunto, si realmente aprendimos tantas cosas, el camino no es el de ir a la rastra de la burocracia sindical, Telefónica y Peter Munk.
Saludos.

Tato dijo...

Me alegra encontrar gente a la que le pasa lo mismo que a mí! Saludos!!