viernes, febrero 06, 2009

El latido del corazón a la izquierda

Hoy andaba con ganas de ir a ver la película del Che. La de Benicio del Toro y Steven Soderbergh. Me daba curiosidad ver que hace con el Che el director de Sexo, mentiras y video, esa película icónica de los primeros noventas. Al final no fui a ver la película (ir solo al Tita Merello un viernes a la noche es una experiencia que prefiero evitar. Digamos que quedarse encerrado escuchando OK. Computer de Radiohead o The Boatman's Call de Nick Cave resulta más alegre en comparación) pero me quedé pensando en Guevara y me sumergí en una especie de sueño narcolépsico en la wikipedia surfeando por entradas referidas a las pesadillas de la izquierda revolucionaria.
Pasaron ante mi el Ejército de Liberación Simbionés, la Venceremos Organization, los Weatherman, el Black Liberation Army, la Angry Brigade, el Ejército Guerrillero de los Pobres, los Grupos de Resistencia Antifascista... con sus banderas, sus símbolos, sus manifiestos, sus asesinatos, sus mártires, sus delirios. Hoy de todo eso no queda nada. Sólo el gesto un poco camp de invocar esos puños crispados alzados en un mundo al que sólo podemos tener acceso a través de la máquina cultural que lo revive en documentales, novelas y películas. En cintas de video. Vistos desde hoy, desde el mundo de la democracia formal y el mercado, esas formaciones nos resultan un tanto curiosas, un tanto excéntricas, un tanto infantiles. Chicos grandes inventando logos revolucionarios, estandartes, copiando el estilo iracundo de los manifiestos vanguardistas, inscribiéndose en polígonos de tiro para practicar con armas hurtadas, grabando cintas clandestinas encapuchados. Entre la foto de Korda del Che y Sandinista de los Clash hay una deriva lenta que va de la lucha política al mercado. Ya sabemos quién ganó. Y no digo que eso me moleste del todo.
En el daily de hoy de TP, se dice que "pegarle a la izquierda no es cool". No estoy del todo seguro, no estoy nada seguro. La izquierda en Argentina (por lo menos desde hace 25 años) es apenas una referencia cultural sin anclaje político alguno. Se dice "soy de izquierda" con mucha liviandad. Algo que se identifica con ir a la marcha del 24 de marzo, con estar a favor del aborto, con estar contra Macri porque tiene una papa en la boca o porque abraza con asquito a los pobres, o por algún vago recuerdo adolescente de haber tenido un disco de Víctor Jara en el cuarto del departamento del Socorro allá en el lejano 1973. Ser de izquierda hoy en Argentina también puede ser una estrategia para épater la bourgeoisie sin correr ningún riesgo: he escuchado con mis propios oídos a elegantes millonarios decir que iban a votar a Pitrola. Si Pitrola pudiera confeccionar las listas para los futuros huéspedes de la Lubianka supongo que no lo dirían con tanta ligereza...
Pero esencialmente sí, pegarle a la izquierda es cool. Nos burlamos de ellos por sus lecturas, por sus gustos musicales, por su fidelidad al Museo de la Revolución, por su lealtad a objetos y lugares que consideramos ya parte del pasado y a los que sólo accedemos como guiño o referencia posmodernista. Escuchamos las palabras "clase obrera" en la boca del Chipi Castillo y no podemos contener la carcajada. ¿Quién de nosotros vió jamás a un obrero? Pero mientras comemos en Palermo (en un bolichito, ojo, eh, nada palermero, algo "auténtico") discutimos sobre la soberbia de los K, sobre la falta de diálogo, sobre las referencias fallidas de Cristina a Hegel, sobre el clientelismo político en La Matanza, y después pasamos a Vicky Cristina Barcelona y si está buena de verdad y cuánto nos gusta Bardem y después a Barcelona la ciudad y que bueno estaría ir este invierno allá. Y mientras, todo sigue igual, igual a sí mismo.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué hacer?...¿qué hacer?!!

yo no soy de izquierda pero a que me encantaría ser chica grande inventando logos revolucionarios...

como la chica de la foto pero un poco más verosímil.

o planificar la revolución bloggera.. o algo así.

pd: la peli del che tiene lo suyo, la gente que va sola al cine también.

1Anónima Encrespada

mariano dijo...

Patty Hearst. La nieta de Randolph Hearst, el magnate de los medios de comunicación que inspiró Citizen Kane. La secuestró el Ejército de Liberación Simbionés y ella terminó uniéndoseles. Participó en algunas películas de John waters.

Juan dijo...

Hay textos, como el presente, que evidentemente son escritos desde lo profundo de un termo. En algunos barrios las perspectivas cambian, pibe. Si supieras.

Anónimo dijo...

Nos reimos del museo de la izquierda y nos prohibimos hablar en artepolitica de los 4.000 trabajadores del subte que siguen en ese 'museo" y votan aplastantemente a los troskos contra nuestro cumpita Fernandez .

LUCIANO dijo...

Pegarle a la izquierda es cool. Y además de cool, una necesidad cultural ante tanta impostura retorica. Me refiero en muy particular modo a la izquierda argentina de todo cuneo y pelaje, sus arcaicos iluminismos y sus actuales gestualidades grotescas, el plateísmo inveterado, en fin...

Saludos.

Mendieta dijo...

>Sospecho -quiero sospechar- que criticar "esa" izquierda (y "esa" centroziquierda" también) es "ser" de izquierda en Argentina.
Abrazo

Horacio Gris dijo...

Muy bueno che.
No sé si conocías este blog pero te lo recomiendo porque tiene que ver con lo que planteás acá

http://www.yonoquierovolvermetantrosco.blogspot.com/


saludos

garcia calor dijo...

ok, lic. no es algo que discuta con usted frente a un sin numero de idiotas que no entenderan de que hablamos...
tal vez lo mas cool de los ultimos tiempos sea tejner un blog donde uno escriba para miles de idiotas que se creen algo que no son, eso ya lo dijo roberto arlt.
estos estupidos que opinan con total libertinaje no se han tomado la molestia de leer a marx, entonces no vale la pena discutir..

mariano dijo...

amigo anónimo: todo bien, pero vos conocés el significado de la palabra "ironía"?

florencio sanchez dijo...

ah,si, kanal, no me habia percatado qeu usted era ironico...

Todo_por_un_chori dijo...

Yo puedo decir con orgullo que soy un obrero, que jamas comeria en palermo y que jamas diria que Cristina es sobervia. Izquierda argetina? Izquierda peronista y nada mas! ah! y aguante Woody allen

Diego dijo...

El problema de la gente cultural que ha entronizado la memoria de la izquierda aunque más no sea de una forma camp es que de esa manera mantienen viva una lectura chota de la historia, en donde, por ejemplo, en los 70s "había ilusiones" pero Lubianka tengo que entrar a Wikipedia hoy para enterarme qué era.
Hacer dialéctica o recolección de datos por ese lado es mear fuera del tarro. Se están comiendo las operaciones de sus viejos. Terminan mal que mal blandiendo banderas que sino fuese por ese aparecer como cool y sofisticado a esta altura las tendríamos que ir a buscar a grises páginas de enciclopedias. Pero lo peor es que mantener esos símbolos bajo esas formas –que nunca terminan de clausurarlos del todo y si lo hacen lo hacen para una elite con que la saben que sus detritus profesionales no correrán riesgos –impide pensar un futuro distinto. A la hora de salir a la calle, cuando los tiempos lo demandan, ¿qué tenemos? Asambleas aparateadas y autodisueltas con toda razón a los pocos meses con toda la razón del mundo en 2002. D’Elía apoyando a Palestina de modo incondicional como si fuese aguantar a un equipo que se está yendo a la B. Calle y cultura no se tocan, se tienen miedo, miedo de perder los lugarcitos que supieron conseguir, miedo de pelearse con los que se tienen que pelear, no con Bush.

Anónimo dijo...

sí, igual es mucho mejor que *ser, no sé, ponele, de derecha.

Anónimo dijo...

porque la podés jugar de izquierdista, como podés hacerte el de derecha. que grupo supera en número al otro?

José Identidad dijo...

Fijate que el texto, en vez de terminar bien centrado, termina orientado hacia la izquierda. Eso me gustó.