martes, julio 08, 2008

Los mandarines

Supe de un grupo que hacía cosas interesantes pero se terminó desintegrando porque cuando vino Agamben lo invitaron a un asado y no se pusieron de acuerdo en quién iba a pasarle el chimichurri. En la facultad se escriben ponencias, se organizan jornadas, se hacen publicaciones, etc.. Después la gente se reparte las becas y demás dádivas otorgadas por el estado, ONG's o fundaciones privadas, escribe una tesis, a veces pasa una temporada con los pobres (si está de moda) o en alguna universidad extranjera. En última instancia lo que se hace es reproducir la circulación de las únicas retribuciones que proporciona la vida de los docentes e investigadores de las facultades de sociales y humanidades: cierto vago prestigio en capas bien diferenciadas de las clases medias urbanas, la prédica a los conversos como placebo para conciencias torturadas por sus buenas intenciones, y, lo más importante, el acceso a los cuerpos jóvenes de los alumnos (igual que en los talleres literarios).

Vanoli, en La Contrarreforma.

2 comentarios:

mariquena monti dijo...

el problema que es que el pibe termina utilizando las categorias de analisis que cree criticar.

tatzio dijo...

mariquena, nadie critica ninguna categoria. no leiste el texto? De que estas hablando? Son los tres renglones mas sabios que lei en muchos años de pasar por aulas, becas, acceso a carne joven, ser carne joven y formar parte de una clase media urbana super diferenciada. En fin, no me vanaglorio de ello y por suerte tengo otro tanto de cosas mas interesantes para hacer.Concuerdo con Vanoli.