lunes, agosto 07, 2006

Ciertos usos de la palabra política

Ah, los posmodernos... abusando siempre de la palabra política, usándola en contextos inverosímiles, cuando fueron los primeros en decretar su muerte. Las minifaldas son políticas para ellos, los implantes de siliconas también, las instalaciones en bienales de arte, los stencils, los bares temáticos, las chicas con pelos de colores, las últimas novedades llegadas de los campus norteamericanos - siempre con esos subtítulos predecibles: a political struggle-; esa pasión por los márgenes, por las supuestas grietas del "sistema"... como si la historia se hubiese de pronto trasladado a lugares pequeñitos, accesibles sólo para los iniciados, para aquellos con el gusto educado en las buenas cosas de la vida.
¿Alguien recuerda la lejana época en que la palabra política evocaba la lucha por la existencia, el poder, el fuego, la violencia, el nosotros o ellos, en una palabra?
Sí, ya sé, recuerdos de un modernista.

11 comentarios:

DIEGO SUAREZ dijo...

Pero "todo es política".

mariano dijo...

Justamente esa frase "todo es política" es la que discuto, sobre todo cuando la usan los posmodernos: fulanito monta una instalación en el malba y dice que es una intervención política, pongamos por caso. Digamos, la verdad, la potencia política de un acto tiene que ver con su capacidad para cuestionar la distribución de poder en una sociedad. política es eso: lucha por el poder público. Justamente el posmodernismo ha decretado la "muerte de los grandes relatos" y por eso ellos ven que la acción política ahora sólo es posible en los intersticios del sistema. una lectura de foucault bastante pobre a mi entender, pero la que a fructificado más.
Lo que me molesta es que se diga, no sé, la murga es política y al mismo tiempo la mayoría de las personas que sostiene eso niega el caracter político de las luchas más clásicas (pongamos por ejemplo una huelga) y las cataloga como demodée.
Claro que todo es político en un sentido amplio: todo tiene que ver con las interacciones sociales y las luchas de los grupos entre sí, pero esa facilidad para darle carater político a una novela de link o de martin kohan me parece demasiado berreta.
perdón por la extensión.

sub comandante vikinny (el regreso) dijo...

el concepto de "politica" ha sido bastardeado por derecha y por izquierda, sin que aun quede muy en claro lo que esto significa. el todo es politica es tan ambiguo como la idea progresista que la sostiene. lo que da asco es que todo sea politicamente correcto solo porque esa pose esta impuesta y es politicamente correcta...

HAL dijo...

El "todo es política" no representa una idea progresista sino un concepto antropológico.
El problema son las lecturas que se hacen de ese concepto, como dice Mariano.
Desde allí, por ejemplo, se puede llegar a la noción de biopolítica. Lo que está muy bien.
Pero también se puede llegar a sostener berretadas como que todo intelectual es un actor político, que todo narrador es político y que, incluso, hasta Maradona es un intelectual.

DIEGO SUAREZ dijo...

En el caso de esas novelas, las herremientas postmodernas de la crítica sirven para llenar un poco la carencia de contenido. Nada mejor que recurrir a la palabra "política" para darle más chapa a textos que, a primera vista, parecen triviales. Entiendo tu enojo. Reconozco que ese tipo de lecturas son las que me formaron (o deformaron, más bien) a mí y a toda la generación post-dictadura. Contra un moldeo de conciencias tan grande no se puede hacer nada...

sub comandante vikinny (junto a mario mactas) dijo...

el "todo es politica" es una gran excusa para que nada lo sea.
no hay politica: es capitalismo.

Comandante Fidel dijo...

El vaciamiento de la palabra es más grave que lo pensado y trasciende a los posmodernos si alguna vez han nacido ¡Válgame San Boudrillard!Dolorosamente el vaciamiento comenzó con los modernos, que nos convirtieron e combatientes a ciudadanos y hoy a consumidores. Mis viejos, en sus espléndidos y burgueses setenta y pico, siguen profesando una humildad innecesaria y un espíritu de barricada que francamente envidio, el tiempo, las angustias y las certidumbres de cómo se juega este juego de la vida no los han doblegado: mis amigos, en cambio, que solían hacerse a cagar a balazos de goma en Medrano y Córdoba cuando la cortabamos allá por el '82, hoy son ingenieros de 4 x 4 que viven en barrios cerrados y desconfían e los indigentes. La postal de la política es mi niñez en Córdoba: Cordobazo, llega muchachada a mi casa y le dice a mi vieja, señora de casi cuarenta con nene de seis esposa de ejecutivo de multinacional del desarrollismo: tenems que parar al 14 de la Calera, ¿nos deja tirar del techo?. Pero mi marido está de viaje y estoy sola con el nene... - No se preocupe señora (y nos meten en el baño rodeado de colchones)´¿así estaremos bien? (y me tapa con su cuerpo? "seguro señora, si se pone pesado nos rajamos; usted diga que la encerramos..." No pasaron por Cordillera de los Andes, los Combates fueron en Colón y Rafael Núñez. A los dos días mi viejo llegó desesperado desde Jujuy (Pajas Blancas cerrado estuvo), nos sentamos los tres en el porsche del chalet americano de ladrillos a la vista, equipado con electrodomésticos del "american dream" y no hubo un reproche, solo cariño ¡qué groso no olvidarse que uno es un proletario! y ellos salieron nacieron en el conventillo o las quintas...

Muy bueno su Blog. Siempre paso nunca hbía comentado, hace un tiempo lo linkeaos en Empedrados

mariano dijo...

muy bueno el relato, comandante: efectivamente en esas dècadas pasadas (los sixties, los seventies) la pasiòn polìtica cruzaba, atravesaba, los cuerpos y las mentes, desde los 80 esa pasiòn se extinguiò en aras de un regreso a lo privado (la vida familiar, los amigos, las estrategias de supervivencia individual) o a una militancia de nuevo tipo: los movimientos de las minorìas, las ong con objetivos focalizados, etc. O las novelas de link, por poner un poco de ironìa al asunto.
un abrazo.

mariano dijo...

muy bueno el relato, comandante: efectivamente en esas dècadas pasadas (los sixties, los seventies) la pasiòn polìtica cruzaba, atravesaba, los cuerpos y las mentes, desde los 80 esa pasiòn se extinguiò en aras de un regreso a lo privado (la vida familiar, los amigos, las estrategias de supervivencia individual) o a una militancia de nuevo tipo: los movimientos de las minorìas, las ong con objetivos focalizados, etc. O las novelas de link, por poner un poco de ironìa al asunto.
un abrazo.

sub comandante vikinny (desde la casa de ref) dijo...

que le pasa canal esta muy dorgado que responde lo mismo dos veces o se esta ahorrando otro comentario?

P.S. dijo...

Perdón, será que estoy medio sensible, pero asi son las cosas, después de leer el relato del comandante y de tu respuesta Mariano, me sigue surgiendo la misma respuesta de siempre. No están, muchos no están ya para contar aquellas batallas. quedó esto: la familia, los amigos, algún grupo de pertenencia en donde podemos soñar como cambiar algo, un poquito nomás. Pero si algo cambió, es eso. Son muchos los que faltan y ahora nos quieren convencer que política es llenar plazas, repartir planes sociales o lograr alianzas electorales.