miércoles, marzo 01, 2006

Señoras gordas/Clases sociales

El gran diario de la familia Mitre cuenta hoy la historia de un taller literario para señoras de La Lucila. Mientras sus maridos se encargan de la reproducción ampliada del capital, ellas dan rienda suelta a la "espiritualidad" largamente reprimida por las normas sociales de la burguesía que las obligaron a casarse jóvenes y a ocupar el lugar de vientres reproductores de zona norte. Cuenta la tallerista: "Hay muchas profesionales entre mis alumnas, que buscan en las clases algo distinto, pero hay muchas mujeres que se casaron muy jóvenes y poseen altos niveles de inteligencia; tienen ese caudal en reserva y sienten que en dos horas por semana pueden compartir pensamientos muy elevados", explica. Agrega: "Muchas veces la respuesta de un ama de casa me deja pensando por la profundidad y brillantez".
También anudan lazos personales en el transcurrir de las clases: amistad, compañerismo y "viajes: en 1993, 22 alumnas de este grupo originario viajaron a Grecia acompañadas de su profesora. "Tuvimos el privilegio de sentarnos en Efeso para leer poesías de Borges", recuerda Marta Herrera. Volvieron a Europa en 1995, esta vez a Sicilia y a Roma".
Yo también di alguna vez un taller literario. Era en Avellaneda, cerca de donde mataron a Kosteki y Santillán. Entre mis alumnos había un chico muy talentoso con salidas ambulatorias del Borda, otro atendía la parrilla de la cancha de Independiente, había una jubilada de Wilde, muchos adolescentes con ganas de escribir "lindo", un peluquero de señoras de Domínico que vivía con la madre. Dejaban de venir por semanas y reaparecían de pronto, contando lo que habían hecho en ese tiempo y con nuevas cosas escritas. Era un caos, pero estaba bueno. Nunca fuimos a Efeso, está más que claro. Tampoco tocamos las costas de Sicilia o Roma. Pero una vez, sí, hicimos una excursión a Dock Sud y leímos a Lamborghini contra el cielo gris de los barrios peronistas.

6 comentarios:

jorgeleiro dijo...

pensamientos elevados y todo tipo de encumbramientos, no solo en esas morbosas clases sociales si no en todo tipo de ellas.
Su prosa es lúcida y fresca nos leeremos

mariano dijo...

Gracias, Jorge.
Saludos.

JB dijo...

menuda historia, che..
Lamentable realidad..

Anónimo dijo...

Me gusto esto....

El ruso

Henry dijo...

Momento: Usuario anónimo no será Antopolsky?

mariano dijo...

Hummmmm, puede ser, no lo veo a Antopolsky como blogger. Ouija Board: es usted Polansky?