viernes, enero 30, 2009

Garcarino

Todo bien, pero ¿es necesario que Cristina anuncie personalmente cuánto va a costar el calefón Orbis o el lavarropas Sarasa? Lo pregunto de onda, porque de comunicación política no entiendo nada...

lunes, enero 26, 2009

Amigazo


Mi madre cuando nos retobábamos solía decir "no hay poronga que les venga bien". Sí, ya sé, no es lo que esperan del buen salvaje amiguitos, esperan un comentario de los diarios recién publicados de Susan Sontag, o un menage a trois entre Kirchner, Obama y el espectro de las Black Panthers Bonaerenses. Pero bueno, hoy estos señores me hartaron.
Ah, el amigazo está en la wiki, para las cincuentonas que se mojan con él.

PS: esto tal vez explica mejor la situación:
POLÉMICA POR LAS CARTAS DE PORTE. Buzzi dijo que la gratuidad de las cartas de porte dispuesta por el Gobierno son "una burla" para los productores y "un castigo" a la entidad que él conduce. "Decir que mejora la situación de los productores por el ahorro de siete millones de pesos en concepto de cartas de porte es una burla", señaló en un comunicado.

El dirigente agropecuario aseguró que "en realidad, lo que intentan con esta decisión es sancionar y perseguir a la Federación Agraria, que es una de las entidades habilitadas para comercializarlas, por haber enfrentado el modelo de concentración económica que lleva adelante este gobierno".

Las cartas de porte son documentos sin los cuales no se puede transportar granos en el país, y que tenían un valor aproximado de 10 pesos. La FAA tiene a cargo el 10 por ciento de las cerca de 12 millones de Cartas de Porte que se emiten en el país, lo que representa para la entidad gremial ingresos anuales por unos 2.400 millones de pesos, ya que percibe unos dos pesos por cada documento.

Esta situación podría traer aparejado el despido de cientos de trabajadores, según advirtieron desde esa entidad. Sólo en la provincia de Santa Fe, la Federación da trabajo a 200 personas para la emisión de las cartas de porte en las 70 bocas de expendio de ese distrito.

sábado, enero 24, 2009

La máquina de sueños

¿Cuánto falta para la película de Obama diriga por Spike Lee, con Denzel Washington y Rosario Dawson en los roles principales? ¿Qué hacemos con Morgan Freeman? ¿Y con Will Smith?

miércoles, enero 14, 2009

Lecturas de verano (II)

Al leer la Historia de la Revolución rusa de Trotsky uno no puede más que caer fascinado ante el estilo y la fuerza de esa escritura. Como toda gran obra política, seduce con una arrolladora pasión por la racionalidad de sus argumentos. Si algo hay que reconocerle a los trotskistas es que son fanáticos de la Razón. El trotskista, más que buscar convencer apelando al sentimentalismo o al odio por los efectos destructores del capitalismo, intenta siempre persuadir mostrando la lógica interna de las leyes históricas. Los trotskistas, aún en sus delirios (o precisamente por sus delirios) son una especie en extinción del Iluminismo. Una de las últimas.
Lo podemos ver hasta en las figuras un tanto patéticas del trotskismo argentino, como Altamira o el Chipi Castillo. Altamira, por ejemplo, se sienta en el living de Mauro Viale para hablar sobre la crisis financiera y empieza a tirar números y datos económicos sacados del Wall Street Journal o de Le Figaro. "-Esto no lo digo yo, Mauro, lo dice el Washington Post, que no es un periódico proletario, precisamente..." Esa estrategia de edificar los argumentos en base a los datos que el enemigo deja escapar, ese uso de las fuentes burguesas para restituirle a la realidad su "verdadero" sentido histórico es un procedimiento muy típico del trostkismo, que lo distingue de otras corrientes marxistas más dadas a exaltar a las "masas" o al "pueblo" sin racionalizar demasiado la cosa.
Como sea, la cuestión es que te lees el libraco de Trotsky y fantaseas por un rato como hubiera sido tu vida de haber caído en la poco original etapa estudiantil trosca. Claro que después te acordás del lunático parado en la vereda de Marcelo T. de Alvear con un megáfono a los gritos como un predicador evangelista, o de los carteles vivando la Gloriosa Lucha por la Liberación de los campesinos explotados de Uzbekistán, o de los discursos sobre la inminencia de la revolución mientras, afuera, Menem y De la Rúa eran votados una y otra vez. Y cerrás el libro y se te pasa.

martes, enero 13, 2009

Algo supuestamente divertido

Se me había ocurrido algo divertido sobre la supuesta candidatura del "Lole" al 2011. En serio, era divertido. Tanto que me reía solo mientras atravesaba el Parque Centenario a las 11 de la noche. Y hay que reirse solo mientras caminás a esa hora por el Parque... no es precisamente un entorno que imponga la carcajada fácil.
Pero después, no sé, me vino una cierta melancolía. Sólo el teclear "Lole" me deprime. Ese uso generalizado de los apodos, ese confianzudismo atroz, tan generalizado en los medios. Gente que ni conozco, que me cae pésimo, o que me cae indiferente, o que directamente no registro y sin embargo te ves impulsado a llamar por un diminutivo familiar. La gran familia de la sociedad del espectáculo, donde hasta el pinche más paupérrimo cree posible entablar un vínculo afectivo con los "de arriba" a través del uso de los sobrenombres, o de los nombres de pila. ¿Qué hará Felipe? ¿Y Lilita? ¿Y Cristina?
Y también me puse a pensar más en serio en Reutemann y la imagen más cercana que se me ocurre es la de un De la Rúa après la lettre. Otro hombre austero y prolijo. Otra esperanza rubia que nos rescate de la hybris política. Una vuelta a la normalidad. Un aterrizaje suave. Y sigan sumando todas las metáforas gastadas que se les ocurran. Y ya con eso lo supuestamente divertido que había pensado se desvaneció en el aire.

lunes, enero 12, 2009

Lecturas de verano


Uno de los libros más divertidos que leí recientemente es Viajes de un chef, de Anthony Bourdain. El libro fue escrito en base a las andanzas de Bourdain por el mundo para su programa No Reservations (que es, dicho sea de paso, una de las mejores cosas que se pueden encontrar en la tele actualmente). A diferencia de la tendencia televisiva-gastronómica onda "Marley" que supone que tomar contacto con las cocinas de lugares exóticos (exóticos para los visitantes, claro) consiste en engullir cucarachas fritas o larvas de babosas al vapor, Bourdain desecha la tentación del exotismo berreta para probar y criticar la comida que verdaderamente se come en cada región. Sus lugares preferidos son los mercados, los puestos callejeros de comida al paso, los bolichitos poco seductores para los turistas, los bares cualunques donde transcurre el ir y venir cotidiano de los "nativos", las comida casera preparada en cocinas de casas de familia, bien alejada de cualquier sofisticación for export. Y además, el libro está bien escrito. Tiene una sensibilidad y una ironía que hace pensar en Bourdain como una especie de Joey Ramone de la gastronomía: un poco inmaduro, un poco zarpado, apenas agresivo, pero con buen gusto. Y además, cuando se le suelta la cadena, le pega a la misma gente que nos gusta ridiculizar.

Contra la "cultura sana":
"En California no se puede fumar en ninguna parte. Lo dice Rob Reiner. Lo dicen los capullos célebres, que viven en condominios amurallados y utilizan expresiones como "clase obrera"... sin haberse sentado nunca en la vida en un bar para darse un chute y tomar una cerveza a primera hora de la tarde con alguno de esos animales. Para ellos, un bar es el lugar donde nosotros -currantes proles oprimidos, estúpidos y lumpen- somos víctimas de las compañías de tabaco que encarnan el mal y, con sus inteligentes anuncios, nos hacen caer en la trampa de matarnos a nosotros mismos y a nuestros vecinos. Para mí, el bar es la última línea defensiva.
(...) Es sólo cuestión de tiempo que un nazi bienintencionado irrumpa en tu cuarto y te arranque de la mano ese cigarrillo que fumas después de haber mantenido relaciones sexuales."
(La traducción gallega, Dios, es de lesa humanidad).

Contra los vegetarianos:
"Cada vez que preguntaba a alguien cómo y en qué momento preciso había decidido privarse de productos animales, la contestación siempre hacía suponer una tragedia personal o decepción, que nada tenía que ver con la comida. "Acababa de divorciarme", contestaba uno. "Me había quedado sin trabajo", contestaba otro. "Tuve un ataque al corazón", decía otro. "Rompí con mi...", "Cuando decidí marcharme de Los Ángeles, empecé a pensar en muchas cosas...". En cualquier caso (con mi irónica manera de pensar), se me ocurrió que algo los había amargado en el mundo que una vez los acogiera... Y que ahora buscaban con desesperación nuevas normas de vida, otra ortodoxia, algo en que creer."
(...) "Escondeos en vuestras preciosas casas y comed verduras, pensaba yo. Si os hace sentir mejor poned una calcomanía de Greenpeace o de la NAACP (Asociación para el Avance de la Gente de Color) en el parabrisas de vuestros Beemer (así podéis llevar a vuestros hijos a las escuelas exclusivas para blancos). Salvad la selva tropical -por todos los medios posibles-, de modo que podaís visitarla algún día en scooter, provistos de calzado cómodo, hecho con el trabajo forzado de niños de doce años. Salvad una ballena, mientras millones de seres humanos siguen siendo vendidos como esclavos, mueren de inanición, viven jodidos y mueren ejecutados, torturados, olvidados."

Contra el turismo global:
"Mi plan era celebrar el Año Nuevo en Apocalypse Now, un bar de marginados de nombre prometedor, a pocas calles del Continental. ¿Qué mejor lugar para estar cuando den las doce - pensé - que un siniestro bar de marginados en Saigón? Esperaba ex mercenarios adictos al opio, prostitutas agresivas con minifaldas plateadas, vietcongs "occidentales", americanos que en su tiempo habían desertado, granujas del mercado negro, mochileros australianos, ajados barones del caucho franceses con caras marcadas por la corrupción y los efectos de la malaria. Esperaba la plebe internacional, traficantes de armas, desertores y asesinos a sueldo. Tan alto apuntaban mis esperanzas. Pero desde el momento en que pongo un pie dentro, todas se vienen abajo al instante. ¡Apocalypse Now es un sitio cool! ¡Hay comida! Hay una multitud de turistas bien vestidos de origen americano, canadiense y taiwanés sentada en el comedor de la parte trasera entre macetas con palmeras y luces navideñas, cerca de un bufé con entradas calientes, ensaladas y lo que parece una torta Selva Negra. Venden remeras con el logo de la película. Proyectan fútbol en una pantalla colocada en un lugar elevado cerca de un pequeño escenario. Rubias bronceadas por el sol con acento del Medio Oeste y peinadas a lo Tammy Faye beben cócteles de colorines en una limpísima barra de fórmica."

jueves, enero 08, 2009

Hay cadáveres

Sumisión de cuerpo

Furtivos, cuerpos entre arcadas, y bombazos tras insufladas llamas, efervescentes fangos, gritos pútridos, descolgando mezquitas, cúpulas, edificios, disputando cartones y sueños a ulcerosos perros; cuerpos desmesurados corporalmente exprimidos en el aire viejo, abiertos en carcajadas por estómago en el agua piedra, en la arena angustia, hocicos en humo y barro, amasijo de heces, carne, labio; solícitos cuerpos, generosos. Hediondas imposturas con apetencias de ave; visceralmente mestizos, entremezclando impúdicamente pelos, orejas, falanges, riñones, pijas, várices, tímidas intimidades. Rehuidos, corpóreamente diluidos en la sal arrinconada, en la sangre sin vertedero, las barandas agrias, las desmesuras cáusticas. Residuos minerales herrumbrados entre silicios y silencios, por miradas pudorosas rodeados; cuerpos clamorosos vómitos, desgranados chirles, desamparados muslos, deslucidos, fofos como ubres aplastadas, babosos, arrojados gargajos que acunan intestinos indecentes. Cuerpos estopados, jirones de ceniza, clítoris amputados, rastreras venas, congestión de fluidos intestinales, sangre, orines, mierda encastrada bajo las uñas. Cuerpos húmedos, corpóreamente ausentes, hurtados huesos que al nacer perecen, filibusteros entre efluvios; malolientes, esquivos, desarticuladamente inarmónicos, cuerpos expansionados en retumbe, acallados sin tumbas. Brincando entre águilas los cuerpos -melodías hollywoodenses, trajinadas explosiones, invocación jesuítica y shopping de fragmentación; McDonals olisqueando carne triturada a precios irrisorios, colibacilo rítmico, salsa ketchup, combos despatarrados, impávida hamburguesa. Cuerpos, -(la) que mira desdeñosamente el semen tibio chorreando entre sus fluviales piernas, -(la) que ha extraviado su vagina y su esperanza en tajos, -(la) que abandonó la cama por dos tomates podridos como sus viejas encías, -(el) que callado imaginó una garúa y un humeante asombro le partió el cuello, -(la) que gime sombras y sus ojos insumisos son becerros, -(el) que esquiva la charca de sangre y agua y sangre y sonríe en la portada del Post, -(el) que llora hechizando lágrimas, diluyendo la angustia y el dolor, -(el) dolor, que encierra su furia entre oraciones. Desnudos cuerpos virginalmente cubiertos, barbados desgarbados, fétidos sonrientes, grasientos pálidos, escarlatas desnutridos, profusos encorvados, acariciados tímidos, codiciados tuertos, cuerpos con hambre extra estrangulante gulante, retorcidos espigados, cuerpos hastiados de suspiros, esbeltos dislocados, cuerpos, verrugas sudorosas, raquíticos cálidos, cuerpos bostezanteshúmedos, cueros y arrebujadas tetas, turbios desgarrados. Cuerpos hemipléjicos, parapléjicos, perplejos: ejemplificadores. Tensados en recovecos de carne, escarbando bajo la fiebre álgidas sotavidas, incitando olvidos, horizontes cítricos, acogotadas mancuernas, esfínteres desolados de zonceras lacias.
Cuerpos así, cuerpos casi, cuerpos de ese modo, cuerpos quasimodo, cuerpos de moda, demudados, enmudecidos; descorporizados cuerpos sin corpiños, desdeñados, membranosamente incorporados, desmembrados sin tregua, retrocediendo aturrullados a lo púdico carnal, restallados en galopes, sin pañales. Aniñados, cuerpos que no saben (no) y no desean. ¿Han de esperar los cuerpos últimos, primitivos esqueletos difuntos, cadáveres, fenecidos finados, extintos fiambres, restos morales de cuerpos muertos? Moros cuerpos cetrinos, oscuros, olivos cuerpos fieles y árabes y musulmanes, y ateos cuerpos grises, creyentes. Mudos, apretujados de apetito, de hambre garrapata en curso inglés acelerado: -down! freedom and tanks (thanks), cool, and god bless our american troops, bodies. Cuerpos de allá, de más allá, de Alá, de acullá, de lejos, lejanos alejados, del otro lado. Cansinos cuerpos de oración, embadurnados en la voluptuosidad del amo, del uranio empobrecido, saturados por alarde omnipotente, hastiados de aspirinas en ojiva, flatulencia misilística; empachados, fatigados de hartura, de banderas vorazmente estrelladas, enhiestas, como vergas presumidas. Umbríos cuerpos destino de carbón, tobillos con aspiración petróleo yendo en procesión de pústulas, en marea de zanjón; desarrapados o adolescentes sin carozo, postulando el trasero iracundo como atisbo de la palabra; enjambres cuerpos dátiles, pulposa soledad multiplicada, despoblados cuerpos, despóticos de muerte, cribados, cuerpos cardos, ciego abdomen; carcelario cuerpo, cuerpolengua, panzacuerpo que no cesa, gañotecuerpo, cuerpotripa, lacerante hilera somáticamente deshilachada, cabeza abatida por los hombros, dedos abiertos aladamente altos, piernas amplias incitando al hurgueteo, al recorrido del guante esquivo, a los bifrontes testículos, sobacos embobados, pezones usureros, inmersas vulvas, tobillos ululantes: -clean, clean, medio litro de agua mineral, un paquete de flakes, and go, go, go! Mugrosos cuerpos, de mugrosidad chorreante hasta adentro, putrefacción rasposa en el gaznate

Saad Al Din
(lamentablemente no pude encontrar más data sobre este poeta, de quien había leído y bajado este poema hace muchos años. Tal vez la ortografía no sea correcta. No importa. Es, ahora, sólo un nombre. Suena como un Aullido ginsberiano lanzado desde algún lugar maldecido por el presente)

viernes, enero 02, 2009

Es un mundo difícil

Estas épocas son díficiles. Estoy rogando que llegue el 6 de enero para no ver más arbolitos de navidad. Ponés la tele y todo es como en una especie de circuito cerrado para débiles mentales: los saluditos navideños, el primer bebé, los accidentados, la temperatura en "La Feliz". Encima ahora trasmiten en cadena nacional a unos idiotas montados en camionetas colorinches (¿qué pasó con los cortes de calles, Mauri?) que se dedican a algo llamado "rally". Hay pocas cosas en el universo que me interesen menos que las carreras de autos, los autos, los motores, las cilindradas y demás. ¿Querés carreras de autos? Andate al puente de la Facultad de Derecho y mirá pasar coches por la Figueroa Alcorta. ¿Cuál es la diferencia? Como dijo una vez el gran Alejandro Fabbri, las carreras de autos son marcas de cigarrillos que dan vueltas.

Así que ahí estamos, manejando la ansiedad, deseando unas vacaciones en Vietnam donde una china te masajee la espalda caminandote encima mientras das sorbitos a un trago con una ridícula sombrillita en el vaso. Pero no va a pasar claro. No todavía al menos.
¿Qué es lo que viene, amiguitos? ¿Se viene el apocalipisis, se viene la crisis del 30, mientras estamos acá sentados mirando el saldo de nuestra cuenta sueldo, el blow up del aguinaldo, la tranquilandia del verano? Por las dudas yo estoy releyendo la Historia de la Revolución rusa del gran León, y todo lo que dice parece tan desoladoramente viejo, tan desoladoramente perteneciente a un tiempo en que la brecha entre la voluntad y la realidad era más chica, tan desoladoramente moderno. ¿Por qué mierda, Dios, me hiciste tan escéptico? ¿Por qué no puedo creer en esas viejas historias?
Lo bueno de que ya estemos en el 2009 es que podemos, tenemos ya, el derecho a olvidar todas esas cosas que nos prometimos - compungidos - en la ola bajonenante de fin de año. Digamos la verdad: no se trata de ponerse metas, sino de hacer lo que se pueda lo mejor posible. Seamos sinceros, más que grandes hazañas aspiremos a módicas correcciones del recorrido.

Y otra cosa. 2009. Me aterra un poco ese número. Estamos ya terminando la década sin nombre. Tenemos nombre y rostro para los ochentistas, para los noventistas, ni que decir para los setentistas. ¿Qué con los 00? Uf, la puta que pasó rápido. Tenemos toda una mitología de los 90s, toda una galería de personajes, todo un canon literario que nos forma a esa década, pero los dosmil, los dosmil kirchneristas carecen de todo eso. El futuro saldará cuentas, sin dudas.

lunes, diciembre 29, 2008

Llamado a la solidaridad

Ante la inminente caída del capitalismo se solicita a la población cualquier información sobre el paradero de Antonio Negri, de nacionalidad italiana, 75 años de edad y filósofo de profesión. Para más datos, responde al sobrenombre "Toni".
Gratificaré.
Muchas gracias.

miércoles, diciembre 24, 2008

Como el super chino: ¡Felicidades!

Pasaba por acá y aprovecho para desearles a todos una feliz navidad y un gran año. No iba a escribir nada de esto, porque a veces me agarran ataques de adolescente rebelde que empieza a cuestionar la significación de estas fechas, pero, me rindo a la evidencia de que estoy más viejo y ya no da. Un año más viejo, y eso, creo, es bueno, o por lo menos en este momento de mi vida no me da tanto miedo como antes. Además leía una nota pedorrísima de Caparrós (que es más viejo que yo y todo hace pensar, humildemente, que está cada año más pelotudo) haciendo berrinches ante el súbito descubrimiento de la "hegemonía" de la mitología cristiana en nuestras vidas. Martín, de onda, ¿da para escribir semejante obviedad en un periódico? Digo, el peso de esa cultura es algo que conoce hasta el taxista amargado que putea ante el embotellamiento de Corrientes a la altura del Abasto. Todo bien, feliz navidad para Caparrós también.
Y para lo que se viene el año que viene. No tengo idea qué será, esperemos que políticamente la cosa se ponga más interesante y no tengamos que bancarnos más los devaneos del señor Cobos, la máquina de ansiedades de Lilita, el resurgimiento de la UCR, el "tema de la lechería" -diría Carrasco - en boca de los ruralistas, los movimientos orquestales en la oscuridad del republicanismo (esas notas de Joaquín, Mariano y Pagni que no podemos masoquistamente dejar de leer). Fuck you Sarlo, la democracia será gris, pero todavía aspiramos a un poco de épica. Queremos, nosotros también, tener relatos emocionantes que contarles a nuestros hijos en las largas sobremesas del futuro.
Pero todo bien. Estoy más viejo y más sensible. Y a finales de año siempre rezo por las correcciones que quedan pendientes. Ser mejores. Ser más valientes. Sí, Martín, el peso de esa cultura bárbara judeo cristiana nos atraviesa a todos, aunque nos espante. Felicidades para todos, sin ironía alguna.

lunes, diciembre 15, 2008

Maestros de la sospecha

(...) Los maestros de la sospecha han erosionado erosionado el sentido natural de la autoridad.

¿A quiénes se refiere con "maestros de la sospecha"?

Al influjo, quizás difuso pero que se puede constatar, que han tenido en la cultura Marx, Nietzche y Freud.

Y más abajo:

(...) Los programas oficiales y la bibliografía que se imparte tienen un sesgo ideológico notable. Los alumnos que van a la escuela estatal reciben lo que se transmite allí, aún cuando eso fuera en contra de las convicciones de sus padres.

¿Ese sesgo ideológico se fue acentuando en los últimos años?

Creo que sí. Tradicionalmente hemos criticado el carácter laicista de la educación argentina. Sin embargo tenemos que reconocer que la escuela del laicismo clásico transmitía una serie de valores humanos fundamentales que hoy resultan cuestionados en este sesgo ideológico de algunos programas recientes.

¿Por ejemplo?

La definición de la familia, el matrimonio, los problemas acerca de la educación sexual, la vida; juicios históricos sobre la realidad argentina y sobre el papel de la Iglesia en la historia nacional. Y se ha ido imponiendo en las ciencias sociales una filosofía constructivista del conocimiento y esa orientación niega el orden natural.

Son palabras del obispo de La Plata hablando sobre educación desde algún lugar situado en la Edad Media.

miércoles, diciembre 10, 2008

Democracia: apuntes tirados en el piso


1 o a), como gusten. Hay algo sobre las efemérides que resulta irritante. Sí, es un lugar común. Cualquiera más o menos cínico, más o menos culto, más o menos piolín va a decirte - mientras toma una Stellita helada en Palermo - que son una boludez. Sí, lo son. Pero las boludeces no siempre son tan boludas como parecen a primera vista, no siempre son tan llanas, tan pobres. A veces las boludeces (en su repetición impenitente) esconden algo del orden de la verdad. Ejem. Las efémerides, los aniversarios, los números redondos, forman parte de cierto ritual que obliga al autoexamen. Una obligación más poderosa que nuestra habitual miradita por sobre el hombro a los clichés sociales. Entonces: 25 años de democracia. Un título, una efeméride. Algo más también.

2 o b) En la foto que ilustra este post, Alfonsín le dice a Menem mientras pasean por los senderos de Olivos:
-¿Cuando podés asumir?
-Ya
.
Es 1989, y en ese diálogo se trama algo de todo lo bueno y de todo lo malo de la democracia argentina. Tenemos una transición acordada entre un presidente saliente y un presidente electo. Tenemos a dos hombres civiles acordando el traspaso de mando mientras caminan por la Quinta de Olivos. Dos civiles de partidos distintos. Dos civiles, dos hombres de traje, dos abogados. Algo que no había pasado nunca desde la Ley Saenz Peña, algo que no había pasado nunca. Period.
Esa imagen - que para muchos representa el colapso, el fracaso, de la transición alfonsinista - para mí es poesía civil. No dejo de mirar el sendero y los árboles de ese otoño. No dejo de mirar la espalda encorvada de Alfonsín y la espalda recta de Menem, dos caminando a distintas velocidades. Pero ahora, mirándola, pienso que la expresión poesía civil le cuadra bien. Poesía de la política democrática: frágil, de una épica derrotada, de esa clase de épica que sólo puede captarse cuando se está asqueado de las viejas épicas guerreras y sangrientas.

3 o c) Ahora que escribo esto sobre la democracia argentina, o algo así, me cruza la digresión - perdón, perdón - de Maquiavelo y la política florentina. Pienso en Maquiavelo trabajando en una oficina para la fragilísima democracia florentina del siglo XVI. Salones de hombres de Estado que discuten decretos y proyectos. Gente bastante mediocre, algunos sólo están ahí para lucrar con la maquinaria estatal, otros tienen ideas propias, otros tienen ideas dementes que nunca serán aplicadas, otros son pragmáticos incurables, otros son honestos. Pero todos saben, mientras hacen política en esas oficinas grises, que la amenaza es la dictadura de los Medicis que acecha con todo su brillo, con sus artistas, con su épica, con su desmesura, con su seducción. Tipos como Maquiavelo - torturados, exiliados, humillados como Maquiavelo - sabían que la poesía civil casi siempre pierde frente a la poesía brillosa de las dictaduras. Sabían que ese peligro permanente, esa cuerda tensa, era lo que le daba vigor a la opción democrática. Clinton, el primer presidente negro de EE. UU., lo dijo alguna vez: la democracia se escribe en prosa.

4 o d) Sin embargo, sin embargo, ese 1989 del sendero otoñal y los dos abogados que caminan pactando la transición, fue el 1989 donde emergieron violentamente los límites de esa democracia recuperada años antes. Digamos: había personas saqueando supermercados para sobrevivir. Había cuevas de la City donde se negociaban a velocidad de la luz activos que se evaporaban al instante. Había paranoia. Había un despliegue infinito de estrategias individuales de supervivencia (para los pobres) y de enriquecimiento fácil (para los salvados). La democracia convertida sólo en eso que los politólogos (y los exiliados y frustrados convertidos a la socialdemocracia ochentista) pregonaban: la democracia como un sistema de selección de gobernantes. Un método de selección pácifico. Por debajo se iba insinuando otra cosa. Por debajo iba apareciendo un paisaje desangelado.

5 o e) Para que quede claro: aún hoy, 25 años después, el principal sentido de la democracia argentina es que no te metan en un sumidero infecto y te pasen corriente eléctrica por el cuerpo hasta la muerte, que no te pongan hierros al rojo vivo en los testículos o te arranquen los ojos o te quemen junto a una pila de basura. Bajo el sol argentino. Mientras una radio trasmite chamamés a todo volumen o el relato de un partido de fútbol, y unos hijos de puta hablan sobre lo que van a hacer cuando termine su guardia.

6 o f) No sé que queda de todo esto. No sé que va a quedar de todo esto. La normalidad democrática es la garantía de cierta pacificación de la vida (excluir la guerra civil, etc.) pero también es rutina, el sonido monótono de una máquina que apaga los ruidos que no queremos escuchar. Y que de cuando en cuando estallan y se hacen escuchar fuerte. Nos quedamos con esa rutina, obvio. La preferimos y la necesitamos.

7 o g) Así que 25 años. Felicidades. Algunos, muchos, muchísimos, no se enteraron y vieron pasar estos 25 años de costado. ¿O no? En todo caso, si la democracia es un régimen abierto al riesgo (y por eso mismo un régimen trágico, como escribió un francés alguna vez) lo que nos mantiene vivos es esa posibilidad, que siempre parece postergarse, de que se convierta en una forma de vida, que funde una manera de vivir más amable, más intensa, más valiente. Un intento permanente, a ciegas, con más probabilidades de fracaso que de victoria, y por eso mismo imposible de abandonar.
Felicidades, en serio.

martes, diciembre 09, 2008

Sensini

Nos enteramos con alegría del premio literario recibido por una persona querida. Fue en España. Nos acordamos del cuento de Bolaño sobre los cazadores de premios de ayuntamientos españoles, pero eso no importa nada. Lo que vale es esa íntima victoria, amiga dickensiana.

lunes, diciembre 08, 2008

Va a ser fuerte la lluvia que va a caer

Edie Sedgwick, musa de Warhol, Dylan y la Velvet. Party girl, she's so my type. Porque sí.

1- Pasó un año. La veíamos a Cristina asumir, hace un año, en la tele de un hotel de San Juan. Tanto calor, pero esos días están grabados a fuego. Por otras cosas. El link personal con los acontecimientos políticos siempre es por otras cosas. Esa vez que preparabas tu "Gran Viaje al Sur" y silbaban las balas en Plaza de Mayo. Te diste una vuelta por ahí, siguiendo la marea humana que escapaba de las ráfagas que disparaba la policía en fuga de la "Alianza". Mataron a un chabón a 100 metros de donde estabas. El fuego al atardecer de aquel día es inolvidable. Y hace un año, otras cosas, tristes, se clavan en la memoria de ese día.

2- Años después, la veías a Cristina asumir en el Congreso. Habían pasado los cuatro años de Kirchner y sentías en la nuca el aire de la normalidad. Trabajo, buen sueldo. La posibilidad, por primera vez, de integrarte al pelotón de los incluidos. Digamos que era "tranquilandia". ¿Quién sabía lo que iba a venir? ¿Quién, en ese diciembre, profetizaba tiempos tan movidos como estos? ¿Quién se atrevía a hablar del final? A Hard Rain's A-Gonna Fall.

3- A Felipe Solá se le soltó la cadena y cuenta: "En el 2004 le llevé a Kirchner todos los proyectos que tenía en marcha en el Ministerio de Acción Social y en el Ministerio de Educación, que tendían a paliar la pobreza. La discusión sobre la pobreza en la provincia de Buenos Aires entre el Presidente y el Gobernador duró un minuto y medio. Me dijo: “No creo en ninguna asignación universal”. Ahí terminó la discusión. Y cuatro millones de argentinos vieron pasar el crecimiento de estos últimos cinco años como un viento de altura. Ni los tocó. También se calcula que pasar esos indigentes a categoría de pobres cuesta entre el 0,3 y el 0,5 del PBI, es decir, más o menos cuatro mil millones de pesos. No es nada comparado con el total de subsidios que estamos pagando, que superan los 35 mil millones de pesos por año. Entonces me pregunto si hay sensibilidad social."

4- A veces sueño con la imagen de un avión Hércules arrojando dinero sobre las villas y asentamientos del Gran Buenos Aires. La Tía Alicia sonríe desde la cabina. La estela del avión queda flotando durante varios minutos en el cielo bonaerense. Pienso que es una manera drástica y contundente de resolver el dilema focalización/universalización de las políticas sociales. Me despierto de buen humor.

5- Porque un poco eso, y sin sueño, es lo que se le puede reprochar al kirchnerismo. Los que están en el fondo del vaso medio lleno, el primer y segundo decil (como les gusta decir a mis colegas) vieron pasar el viento de cola como un suspiro. La sociedad salarial que aspiraron a reconstruir los Kirchner (y muy bien por hacerlo) lamentablemente tiene límites infranqueables. Los desafiliados, los que sobran, los que quedaron en el camino, ya no pueden integrarse al "salariado". Son las figuras oscuras que pueblan las pesadillas de la clase media. Las clases peligrosas redescubiertas, pero sin rédito político para integrarlas. Siluetas de gorrita y capucha, fantasmas de C5N. Un universo que las apelaciones bien intencionadas del ministerio de Trabajo deja afuera. El neoliberalismo anida en todos nosotros. Llegó para quedarse. El sueño kirchnerista fue el sueño de una vuelta a la normalidad salarial, a una integración fundada en el lugar de trabajo. Eso no es posible. La negación o el olvido del kirchnerismo de políticas sociales ambiciosas y no estigmatizadas queda como su principal deuda. La cristalización de una sociedad con un piso impermeable de 20% (mínimo) de pobreza.

6- Y ahora, vemos a los monstruos salir. No hablo de La Nación, ni de la Mesa de Enlance. Hablo de una sociedad que ante la perspectiva de una crisis se vuelve más mezquina aún. Hablo de tus vecinos. Hablo de los significantes de ley y orden que revolotean. Hablo de cómo el país en ruinas que nos rodea no deja de pasar facturas. Hablo de cómo tal vez fue demasiado ingenuo creer que podía desandarse en tan poco tiempo un camino tan bien construido (o destruido).

7- La lluvia va a ser fuerte, como canta el merqueado Dylan en el video que linkeé arriba. No importa, seguimos. Un año más. 25 años. Nunca atrás.

jueves, diciembre 04, 2008

El precio de la República

Estoy cansado, me levanté a las seis de la matina, hice cuarenta kilómetros ida y vuelta y recién leo sobre los (nuevos) anuncios del gobierno. Pero, ¿no era que fijar las retenciones era una indelegable facultad del Congreso? ¿No fue eso parte de la furiosa batalla que enfrentó hace unos meses a los bellos republicanos atenienses contra los vulgares populistas bárbaros? Ah, bajarlas sí, todo bien, con un decreto alcanza.
Ya sé la respuesta leguleya que va a venir, que bajar impuestos sí se puede hacer sin pasar por el parlamento. Pero mi pregunta apunta a otro lado. Dejando de lado el pequeño detalle, como dice Rollo, que hoy con la 125 las retenciones serían aún menores y su tasa no dependería de una decisión del ejecutivo. Pero bueno, la institucionalidad republicana tiene su precio.

miércoles, diciembre 03, 2008

Sobre lo de abajo

En el post de abajo, cuando me refiero a políticos profesionales quiero decir (agarré mi edición manoseada de La política como vocación, de M.W.) los que viven de y para la política. Es decir esos que la inmensa mayoría de "la gente" rechaza, desprecia y considera la fuente de todos los males.

martes, diciembre 02, 2008

Weber tenía razón

La acaban de rajar a Picolotti. Sí, la de Medio Ambiente. Más allá del tema eternizado de Botnia y del veto a la ley de protección de los glaciares (asunto que no seguí ni siquiera de lejos, confieso tener una resistencia casi irracional por toda la vulgata ecológica), en lo que me hace pensar esta renuncia es en las confusiones que se dan entre la técnica y la política. Y en los fracasos que estas confusiones provocan. Los cargos políticos deben ser ocupados por políticos profesionales. La figura del técnico brillante que llega a un cargo de dirección política (y una secretaría lo es) sustentado sólo en méritos profesionales y/o académicos es una forma bastante encubierta de privatización de lo público. Un poco como decía Weber, debe ser la política la que provea los cuadros directivos (desde el parlamento, desde los partidos) que puedan luego bajarle a los técnicos las líneas de acción a implementar. De lo contrario, pasa lo de siempre: gente bien intencionada para la cual el Estado (y lo que implica: limitaciones, frustraciones, acuerdos, posibilismo) se convierte en un lugar incómodo del que mejor salir lo antes posible.

Dylan es una cinta moebius en mi mp4

lunes, diciembre 01, 2008

Disclaimer

Yo no tengo nada que ver con esta garcha. Y hablo del libro, claro.